Embarazo producto de coerción sexual y aborto

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    Se define como coerción a la presión ejercida sobre un individuo para que tome una acción en contra de su voluntad, por la fuerza o utilizando amenazas. Es decir, es una forma de violencia en cualquier contexto; sin embargo, este artículo centra su atención en la coerción sexual, su relación con el maltrato reproductivo del que son objetos muchas mujeres, niñas y adolescentes alrededor del mundo y simultáneamente, con el aborto inducido.

    En este sentido, la coerción sexual se puede dar en distintas situaciones, incluyendo: el noviazgo, concubinato o matrimonio y al mismo tiempo, puede clasificarse en: acoso cibernético, violencia doméstica, explotación sexual y maltrato emocional, económico o reproductivo. Este último, se refiere a distintas acciones delictivas relacionadas con violaciones, abusos sexual y todas las formas de violencia inherentes a la salud reproductiva.

    Asimismo, con frecuencia este tipo de conductas delictivas ocurren en conjunto, es decir, una cosa lleva a la otra; en consecuencia, es indispensable que la mujer, o la víctima, denuncie cualquier tipo de maltrato a la primera incidencia o corre el riesgo de que este comportamiento coercitivo evolucione y se agrave, poniendo en riesgo la vida de ella y su familia. Todo esto, considerando que en Chile todas las personas tienen derecho a vivir una vida libre de violencia, incluyendo el ámbito sexual.

    ¿Qué es la coerción sexual y reproductiva y cómo se relaciona con el aborto?

    El maltrato sexual y reproductivo se da cuando una persona utiliza amenazas o la fuerza para controlar las decisiones sexuales de alguien más, sobre su cuerpo o disposición de procrear, con un objetivo individual. Además, se trata de una práctica que puede ser aislada o, parte de un patrón de conducta mucho más grave. A continuación, te dejamos una lista de acciones identificadas como maltrato en el ámbito íntimo, que debes identificar y frenar de inmediato:

    • Estás siendo presionada para practicar un aborto inducido, u obligada a consumir pastillas abortivas, aún cuando quieres continuar con el embarazo.
    • Te obliga a mantener relaciones sexuales sin tu consentimiento.
    • Te exige seguir con el proceso de gestación aún cuando no te sientes preparada, o tu intención es practicar un aborto inducido.
    • Constantemente recibes amenazas por parte de tu pareja, acerca de la relación, para que accedas hacer cosas que no quieres, por ejemplo: Mantener relaciones sexuales cuando no estás preparada.
    • Aún cuando, ya has hablado con tu novio o esposo acerca de que no quieres tener hijos, de manera definitiva o transitoria, él continúa presionándote o amenazándote para quedar embarazada.
    • Se vale de artimañas, utiliza la fuerza o la manipulación para evitar que utilices métodos de planificación familiar o anticonceptivos, con el propósito de facilitar la procreación, sin considerar tu opinión.
    • Toma acciones para evitar que los métodos anticonceptivos funcionen de la manera correcta, por ejemplo: Destruye u oculta tus pastillas anticonceptivas, te despega el parche, vulnera los preservativos, retira tu anillo vaginal, práctica stealthing o se retira el condón en medio del sexo sin que te des cuenta, entre otros.

    En general, cualquier cosa que implique hacer algo que no quieres con tu cuerpo, bien sea hacerte cargo de un proceso de gestación o en cambio, practicarte un aborto inducido, por presión de tu pareja o de alguien más, implica coerción sexual. En consecuencia, debes identificar las señales con el fin de evitar que la situación avance y se haga difícil de controlar. 

    ¿Cómo controlar la coerción sexual?

    Existen distintas prácticas que garantizan el correcto funcionamiento de los métodos anticonceptivos o de planificación familiar, que pueden ayudar a controlar o al menos disminuir las acciones relacionadas con el maltrato o la coerción sexual y reproductiva de la mujer y por tanto, el aborto clandestino. Entre estas, se encuentran:

    • Utilización de formas de planificación familiar que sean imposibles de manipular, algunos ejemplos podrían ser: El dispositivo intrauterino o DIU, inyecciones anticonceptivas o vasectomía. En todo caso, la mejor alternativa es consultar con el médico especialista acerca de la forma de contracepción que mejor se adapte a tus necesidades.
    • Para garantizar un stock de métodos anticonceptivos, encárgate personalmente de adquirir preservativos, pastillas o alguna alternativa en lugar de dejarlo en manos de tu pareja.
    • Antes de cada relación sexual, revisa que los preservativos no hayan sido vulnerados. Igualmente, mantén una reserva de repuesto fuera de la vista de tu pareja. 
    • Mantener a buen resguardo las pastillas anticonceptivas, los condones y cualquier otro método externo de control de la natalidad. Esto significa que deben estar fuera del alcance de tu pareja.
    • Evalúa con detalle que las pastillas anticonceptivas no hayan sido adulteradas, sustituidas o estén vencidas. Preferiblemente, mantenlas dentro del blíster, esto garantizará que sean las correctas. 
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    Diferencia entre coerción y coacción sexual

    Aún cuando, muchas personas confunden los términos coacción y coerción, estos tienen significados diferentes. De tal manera que, el primero se refiere al uso de la violencia, por parte del agresor, para obligar a otro individuo a tomar una acción, en contra de su voluntad o beneficio; en cambio, el segundo se refiere a la presión que ejerce una persona sobre otra para vulnerar su conducta o su intención. 

    Seguidamente, la coacción puede clasificarse en moral, psíquica o física; aún cuando, con frecuencia, en el ámbito sexual se dan los tres casos. Todo esto considerando que la víctima está al tanto de que corre un riesgo inminente, lo que conduce a que se sienta atrapada, sin libertad para decidir o actuar de manera voluntaria y en consecuencia, termina por hacer la voluntad de su victimario. 

    Coerción sexual y aborto en Chile

    Actualmente, existen tres motivos por los que el aborto está permitido en Chile, estos son: inviabilidad fetal cuando la vida de la madre está en riesgo y si el embarazo es producto de una violación. Sobre este último, se define como mantener relaciones sexuales con una persona sin su consentimiento, generalmente mediante violencia o amenaza. En consecuencia, muchas personas incluyen la coerción sexual dentro de este contexto, considerando que está asociada al maltrato, pero ¿qué dice el código penal?

    El código penal chileno, únicamente sanciona la coerción consumada, un término utilizado cuando la imposición implica violencia de cualquier tipo, es decir, se convierte en coacción. En este sentido, cuando la exigencia de carácter sexual solamente implica el chantaje emocional, intimidación o amenazas, entre otras, no se considera violación y por tanto, el aborto inducido es ilegal en estas circunstancias. 

    Aborto como consecuencia de violencia sexual

    Se entiende como violencia sexual a la intimidación a través de la fuerza física, al acoso verbal, a la penetración forzada y cualquier otro tipo de coacción o presión que vulnere la integridad moral, física o psicológica de una persona. Como dato curioso, de acuerdo a la OMS, en Latinoamérica las tasas de abuso sexual perpetrado por la pareja varía entre el 5% y el 15%. Asimismo, algunas situaciones donde es común esta conducta, o son aprovechadas por los depredadores sexuales, son:

    •  Comunidad conyugal, matrimonio forzado con un pariente del esposo (en algunas culturas) y la cohabitación forzada.
    • Violación dentro del noviazgo o por parte del esposo. 
    • Abuso sexual de niños, niñas y adolescentes. 
    • Abuso sexual o violación perpetrada por desconocidos.
    • Agresión sexual a personas con discapacidad física o mental.
    • Coerción sexual, acoso o insinuaciones, en el entorno laboral, educativo. 
    • Asalto sexual sistemático, violencia o esclavitud. 

    Por otra parte, las personas que han sobrevivido a la violencia sexual, bien sea víctimas masculinas o femeninas, pueden tener consecuencias de salud (mental, reproductiva), conductuales e incluso, la muerte. Seguidamente, entre los efectos de salud reproductiva de la coerción sexual para las mujeres, se encuentra el aborto inseguro, con distintos métodos y a manos de personas inexpertas, lo que implica un alto riesgo de mortalidad materna.

    Aborto inseguro producto de la coerción sexual

    Aún cuando, el aborto en Chile está permitido para mujeres víctimas de violación, existen otras circunstancias como la coerción sexual sin violencia donde ocurre la fecundación del óvulo, que no están contempladas dentro del código penal y en consecuencia, existe la necesidad o al menos la posibilidad, de recurrir a un aborto clandestino o inseguro

    En este contexto, en medio de la desesperación, las personas utilizan métodos como: el consumo de pastillas abortivas, la ruptura del saco amniótico y la introducción de sustancias tóxicas u objetos punzo cortantes dentro del tracto vaginal, sin ningún tipo de esterilización o supervisión médica. Indudablemente, estas prácticas aumentan el riesgo de sufrir infecciones graves producto de la falta de asepsia durante el aborto clandestino y por tanto, las posibilidades de ser parte de los índices de mortalidad materna

    Sin embargo, entre las formas de aborto clandestino más fáciles de usar, debido a que no es necesaria ninguna intervención quirúrgica, se encuentran las pastillas abortivas. Se trata de Misoprostol, un fármaco recomendado para tratar las úlceras gástricas cuyo consumo durante el proceso de gestación causa contracciones en el útero y en consecuencia, un aborto inducido de manera clandestina. Este producto está disponible de dos maneras, sublingual o intravaginal, y funciona dentro de las primeras 12 semanas después de la última menstruación.

    Aborto farmacológico: Precauciones

    El aborto farmacológico es aquel que se produce tras haber consumido píldoras de Misoprostol. Sin duda, una de las alternativas más utilizadas en la actualidad debido a su facilidad de administración, en la comodidad del hogar; pero, aún así, es indispensable contar con supervisión médica para evitar contratiempos, considerando algunos factores de riesgo como: 

    Fallas en el método anticonceptivo

    El único método anticonceptivo 100% efectivo es la abstinencia, es decir, todas las formas de anticoncepción externas pueden fallar. Entonces, el dispositivo intrauterino o DIU no es la excepción; en este caso, cuando el embarazo se produce y existe la presencia de este aparato, hay una alta probabilidad de que el bebé esté fuera del útero y por tanto, Misotrol no funcionará para suspender el proceso de gestación. En este caso, será necesario acordar una intervención quirúrgica con el médico.

    Estado de salud de la madre

    Cuando la gestante presenta cuadros de cardiopatía, anemia, hemorragias o cualquier otra patología subyacente que pueda verse agravada con el consumo de pastillas abortivas, es indispensable consultar al médico y acordar un método para inducir el trabajo de parto, sin poner en riesgo la vida de la madre. Igualmente, es importante informar todo el cuadro clínico al doctor tratante antes de comenzar con cualquier procedimiento. 

    En estas circunstancias, las pastillas abortivas de Misoprostol podrían perder efectividad e incluso, causar mortalidad materna por lo que no es recomendable consumirlas de forma clandestina.

    coerción sexual

    Otros efectos de la violencia sexual

    • Infanticidio de un niño producto de violación.
    • Traumatismo ginecológico.
    • Crímenes de honor o asesinato en defensa propia.
    • Embarazo no planificado.
    • VIH o Sida.
    • Aborto inseguro.
    • Dificultades durante el proceso de gestación o el trabajo de parto.
    • Disfunción sexual.
    • Suicidio.
    • Enfermedades de transmisión sexual.
    • Posibilidad de que el hombre víctima de violencia sexual se convierta más tarde en victimario o en cambio, aumenta el riesgo de que la mujer víctima de violencia sexual continúe aceptando agresiones en el futuro.
    • Orificios anormales en el aparato reproductor u otros órganos del cuerpo femenino, en edad adulta o durante la niñez.
    • Personalidad límite o conductas arriesgadas, por ejemplo: Adicciones, sexo sin protección con varias parejas sexuales, iniciación sexual a temprana edad, entre otros.
    • Depresión.
    • Estrés postraumático.
    • Trastorno de pánico.
    • Ansiedad.
    • Pensamientos y conductas suicidas.
    • Trastornos del sueño.
    • Síntomas somáticos.

    En definitiva, en un país donde se presentan vacíos legales en torno a un tema tan importante como el aborto, la coerción y la coacción sexual, existen diversas circunstancias que pueden contribuir a la necesidad de las víctimas de arriesgarse a cortar el embarazo, de manera clandestina con pastillas abortivas de Misoprostol. Sin embargo, en cualquier circunstancia, recuerda que lo más importante es garantizar tu bienestar; por tanto, contar con la atención de un profesional antes, durante y después del procedimiento es algo que no puedes pasar por alto. 

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